Que llega un momento en el que no puedes más. Que todo y todos te
recuerdan a él, TODO. Que no puedes evitar recordarle sin que las
lágrimas vayan rozando tu mejilla, sin que te cueste seguir hacia
delante. Juro que he intentado y estoy intentado poner punto y a parte,
seguir sin ti, vivir mi vida pero juro que eso
nunca se me ha dado demasiado bien.
Sé que él se ha ido, sé que tan solo quería hacerme daño y le felicito,
lo ha conseguido. Tan solo me ha querido de juguete, y yo he sido la
tonta que creía sus palabras. Lo sé, pero sigo queriéndole, me enamoré
de como me trataba y sea como sea, me ha echo sentir única.
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