No te estoy hablando de morir por mí, ni de saltarte las normas de
seguridad establecidas. No te hablo de que dejes a tus amigos por mí, ni
de que dejes tus vicios por viciarte a mis besos. Sólo quiero que
salgamos por ahí, a romper con las calles, a romper con las estaciones.
Que vayamos a la playa en invierno, y nos metamos en el agua si hace
falta, con el calor de tus brazos me basta...
No te pido una relación que contenga un sms por noche, ni una
videollamada cada fin de semana. No te pido flores ni bombones, ni si
quiera peluches gigantes (aunque deberías saber que me encantan). Sólo
te pido que pintemos de verde lo negro y de negro lo verde. No sé, que a
pesar de que no soportes mis manías me sigas queriendo, y que a pesar
de no soportar tus manías me sigan encantando.
Hablo de comernos a besos incluso cuando el semáforo esté en verde.
Hablo de cambiar las circunstancias, de que gires mi vida y me lleves
donde te dé la gana. Hablo de que me quieras, sin contratos ni reglas.
Sólo queriéndome, y el resto me da igual. No necesito nada más que tú.
Somos dos almas impares que juegan a compenetrarse, aún sabiendo que las
piezas jamás van a encajar. Pero aún así, seguiré intentándolo. Porque te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario