Quemas todos mis sentimientos, y acabo derretida como un cubito de hielo
fuera del congelador. Pero luego, cuando discutimos, vienes y me
hielas. Sabes...no me gustaría morir de hipotermia. Así que ven aquí,
abrázame y hazme sentir enormemente gigante, como cuando eras pequeño,
te subían a los hombros de alguien y te sentías invencible o como cuando
una de las frases favoritas de los niños, era dicha por ti y salvabas a
todos. Cogías y gritabas a los cuatro vientos: libro por mí y por todos
mis compañeros.
Abrázame & que venga acompañado de un te quiero en el
momento exacto, ni un segundo más ni uno menos, de esos que te hacen ser
enorme. Como los rascacielos.¡Qué digo!. Los rascacielos se quedan
atrás. Aunque al fin y al cabo somos pequeños, como hormigas. Tú y yo. 2
personas. Entre siete mil millones.
Pero no me siento pequeña al lado de todas estas personas. Eres tú la
que me hace grande.
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