Cuando menos te lo esperas siempre ocurre, como un cometa que pasa por
casualidad y cuando lo ves se queda marcado para el resto de tu vida.
Porque desde el primer momento supiste que él era distinto, que no se
parecía a los demás, que tenia algo diferente y eso te gustaba. Y cuando
lo fuiste conociendo mejor y sabiendo más cosas de él, lo supiste,
supiste que él era tu cometa la persona con la que te irías al fin del
mundo. Esa persona que te saca una sonrisa y te dura todo el día, en el
que piensas las 24 horas del día, al que te encanta llevar la contraria,
al que buscas con la mirada incluso en los sitios donde sabes que no
estará, al que te encantaría susurrar mil veces te quiero al oído, por
el que te salen esas "mariposas" en el estómago, el que hace que tu
vergüenza aumente proporcionalmente a lo cerca que está, el que al verlo
se te pone una sonrisa estúpida y te empiezan a temblar las piernas,
con el que si estas hablando se te olvida el mundo entero, el que te
encanta que te diga cosas bonitas, el que todas las
canciones hablan de él & al que adjudicas el puesto de tu chico perfecto.
Nunca pensaste que después de tantos fracasos y tantas
desilusiones, después de tirar la toalla, de pensar que no ibas a
encontrar a nadie, apareciera él. Y no sabes si esto durará mucho, si
dentro de unas semanas lo seguirás queriendo, o dentro de un mes, de
dos años o si durará toda la vida, solo sabes que si esto fuera una
película sería tu película favorita desde el primer segundo.
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