Desde allí arriba puedes observar todo. Tu casa, el camino que acabáis
de recorrer, los pájaros volar y a él. Está a tu lado mirando el
horizonte con una sonrisa en la cara, esa sonrisa que te imaginas que le
pusiste tú. Cierras los ojos y te imaginas dos o tres minutos antes,
subiendo por aquella cuesta de su mano, intentando no caerte,
agarrándote a él, pero lo que no sabe es que si no estuviera a tu lado no
la podrías subir tu sola, si no estuviera tan cerca no te pondrías
nerviosa y no te saldría tu lado más pasteloso, por eso le coges la mano
tan fuerte para que nunca te la suelte, para caminar a su lado.
Giras la cabeza para verlo mejor y no puedes
aguantar esa estúpida sonrisa. La verdad es que todo esto se está
pareciendo mucho a tu libro favorito, & no quieres que acabe por nada
del mundo, no quieres que nadie os separe porque él es absolutamente
perfecto, porque ayer mismo estabas
dudando, no sabias a quien querías, no sabias si era él con el que
quieres pasar tus días, compartir tus sonrisas y tus lágrimas, pero
ahora, aquí en lo alto del monte no lo dudas. Porque a su lado te
sientes segura, a su lado no dudas un segundo de lo que quieres, porque
cuando estas con él te da igual el resto del mundo, solo estáis tú & él,
porque quieres conocerlo,saber todos sus secretos, todas sus
inquietudes, que te vuelva loca & que te diga que te quiere al oído.
Porque a su lado te sientes segura de ti misma, segura de lo que
quieres, segura de a quien quieres, y es él. Él es la persona que
quieres, con él se te escapa el tiempo entre los dedos, con él cada
momento es distinto. Porque todos los lugares recorridos, todas las
palabras ya dichas, todas las sonrisas enamoradas, todas las lágrimas de
felicidad, todos los rincones de la ciudad te parecen mas preciosos a
su lado.
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