Era una princesa sacada de un cuento & siempre soñó con encontrar a su príncipe. Tras varias decisiones fallidas de hombres que acababan convirtiéndose en ranas, lo conoció a él.
Tenía la sonrisa más bonita que había podido soñar & era lo menos parecido a un príncipe. Chulesco, prepotente y pasota iba dejando a su paso las huellas que ella seguía sin pensarlo, sin quererlo. Tiene ese encanto especial que hace que cuando esté cerca se ponga nerviosa & no sepa que decir. Tiene ese encanto que la ha conquistado día a día sin remedio para poder detener ese sentimiento que crece por días & tiene ese encanto que tanto le hace odiarle.
Sin embargo, su sonrisa es un reflejo de la de él. Si sonríe, ella también lo hará, si la abraza ella se deja & si en cambio él se aleja, ella siempre estará ahí para recordarle que una princesa lo busca & que es para quedarse.
T.
Érika.
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