¿Sabes qué? Me gusta reír, adoro sonreír, mostrar mi sonrisa al mundo...
Que sepan que soy feliz, porque sí, yo también tengo problemas, como
todos, pero intento que no me afecten, o al menos, no por mucho tiempo.
Te sientes diferente si vas con una sonrisa en la cara aunque estés
fatal, incluso acabas creyendo que no tienes problemas. Y cuando sonríes
recuerdas que puedes hacer sonreír a alguien y transmitir tu alegría.
Es la mejor medicina para los peores días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario